Combinar lo sagrado con lo demoníaco siempre ha sido una buena fórmula para causar intriga en los espectadores. No es casualidad que esta fórmula sea común en el cine de terror. En el caso de La Monja, hay una serie de elementos que siguen generando interés en el universo Warren.
Este spin-off no está basado propiamente en una historia real, aunque sí en una serie de eventos reales. La película se inspira en un demonio con el cual Lorraine Warren afirma haber tenido una experiencia traumática.
¿Por qué esta entrega causa tanto terror?











