La situación del río Casacará en el municipio de Agustín Codazzi, Cesar, es una alerta roja para la región. A pesar de que la Corporación Autónoma Regional del Cesar (Corpocesar) emitió el 9 de septiembre de 2025 la Resolución 201 que ordenó la suspensión inmediata de la extracción de arena y grava que realizaba el empresario Ricardo Zambrano García, y que además le impuso la obligación de restaurar el cauce natural del río, denuncias ciudadanas y evidencias recientes muestran que la actividad minera no se ha detenido.
Raúl Eduardo Díaz Silva, presidente de la Veeduría Ciudadana de Casacará, denunció públicamente con videos y fotografías la continuidad de la extracción ilegal en el río. “Las retroexcavadoras y volquetas continúan trabajando, lo que genera un profundo interrogante: ¿se está cumpliendo la medida preventiva o se está desafiando abiertamente la ley?”, afirmó Silva.
El veedor mostró cómo la maquinaria pesada sigue afectando el cauce y agregó: “El río Casacará no es solo una fuente de material de arrastre, es un patrimonio natural y un sustento para muchas familias“.











