El establecimiento campestre Chancho Grill, ubicado en el kilómetro 8 de la vía Valledupar–La Paz, se pronunció tras la muerte por inmersión de Noah Contreras, un niño de 3 años, ocurrida el pasado domingo 14 de diciembre en una de sus piscinas.
A través de la firma de abogados Molina y Asociados, los propietarios y la administración del lugar expresaron su “más profundo dolor y sincera solidaridad” con la familia del menor, señalando que se trata de una tragedia que enluta no solo a sus allegados, sino a toda la comunidad. En el comunicado, afirmaron que desde el momento en que se conocieron los hechos, el personal del establecimiento actuó con “angustia, humanidad y disposición de ayuda”, facilitando la atención inmediata del niño, aunque los esfuerzos resultaron infructuosos.
Asimismo, indicaron que existe total voluntad de colaboración con las autoridades judiciales y administrativas para el esclarecimiento de lo ocurrido. “Compareceremos ante cualquier autoridad que lo requiera, con el propósito de contribuir al esclarecimiento pleno y transparente de los hechos”, señala el pronunciamiento, en el que también se hace un llamado al respeto por el debido proceso y la presunción de inocencia mientras avanzan las investigaciones.









