El empresario Carlos Gumer de la Peña continúa con su campaña a la Cámara de Representantes por el Partido de la U. En su visita a la redacción de EL PILÓN, analizó las problemáticas estructurales del departamento, desde el desempleo crónico hasta la inseguridad en el sur del Cesar, y explicó cómo su experiencia en el sector privado puede ayudar en la gestión de los recursos públicos.
Para iniciar, defina a los lectores quién es Carlos Gumer de la Peña.
Soy un empresario que ha trabajado siempre desde el sector privado, especialmente en los sectores agropecuario y agroindustrial. Durante 15 años formé parte de juntas directivas de empresas relevantes en el departamento, como la Red de Servicios del Cesar (Supergiros), y también a nivel nacional. Decidí involucrarme en este proyecto político porque estoy convencido de que el sector productivo del Cesar necesita una representación real en el legislativo que promueva el desarrollo que tanto urge en el campo.
Usted ya recorrió los 25 municipios del departamento. ¿Cuál es el problema que más se repite?
Sin duda, la falta de oportunidades de empleo. Aunque es una problemática nacional, en el Cesar es crítica. La gente no pide limosnas; espera una oportunidad para trabajar, ganar un salario digno y dignificar a su familia. Nuestra tarea será impulsar el desarrollo económico mediante políticas públicas y lograr que los ministerios pongan sus ojos en el Cesar, porque tenemos un potencial enorme que no se está aprovechando.
Hablemos de soluciones concretas, ¿qué propuestas llevará al Congreso para atacar ese desempleo?
Necesitamos un desarrollo sostenible apalancado por carteras como el Ministerio de Agricultura y el ICA. Pero también tenemos una mina de oro en el turismo que no hemos explotado.
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Fontur debe sumarse para potenciar el avistamiento de aves en la Sierra Nevada de Perijá, que es uno de los más importantes del mundo, y convertir a la Ciénaga de Zapatosa en un referente turístico internacional. Es el espejo de agua dulce más grande de Latinoamérica y sigue en el olvido.
El Cesar es un departamento eminentemente rural. ¿Cómo ayudar desde el Legislativo a esos municipios pequeños y a sus corregimientos?
He visitado corregimientos donde, por ejemplo, los pescadores tienen políticas de veda sobre el papel, pero no reciben el sustento prometido para cumplirla; si no tienen garantías, no pueden dejar de pescar. Además, propongo fortalecer a las Juntas de Acción Comunal. No podemos limitarlas a rubros de 60 millones de pesos; necesitamos presupuestos más altos y menos tramitología para que ellos mismos ejecuten obras de impacto directo como placas huella y alcantarillados.
La seguridad se ha deteriorado, especialmente en el sur y centro del departamento…
Hay que empoderar a nuestras fuerzas armadas y brindarles garantías. Es doloroso ver atentados como el ocurrido en Juncal, donde perdimos soldados en pleno siglo XXI, repitiendo ciclos de violencia de los años noventa. Sin seguridad no hay inversión. Si el Gobierno Nacional no se “pone los pantalones” para recuperar el control del territorio, el desarrollo económico seguirá huyendo del Cesar.
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A usted lo podrían llamar un “outsider”, viene de la empresa privada. ¿Cómo se traduce esa experiencia en la gestión pública?
En el sector privado uno es sumamente responsable y acucioso con cada peso invertido. Esa misma disciplina debe aplicarse a lo público. Los recursos de todos no pueden terminar en obras inconclusas o elefantes blancos que no impactan socialmente. Mi compromiso es que las obras lleguen, se terminen y generen el empleo formal que cierra las brechas sociales.
Para el elector que ya no cree en la política tradicional, ¿por qué confiar en su propuesta?
Porque no llego con un discurso vacío o una línea narrativa ensayada. Mi enfoque es la dignificación a través del empleo. Tengo la experiencia técnica en el agro y la visión empresarial para saber qué necesita el departamento para crecer. Aquí no vengo a ser un político más, sino a trabajar con altura y credibilidad para que el ingreso digno llegue a los hogares cesarenses.
Lo acompaña una lista diversa en el Partido de la U. ¿Quiénes están con usted en este proceso?
CGP: Es una lista fuerte. Me acompañan el exalcalde Raúl Machado, María José Murgas, quien tiene una hoja de vida intachable, y el exalcalde de Bosconia, Edulfo Villar. Todos estamos haciendo un ejercicio serio y las proyecciones son muy positivas; no descartamos incluso alcanzar dos curules.
Para cerrar, su campaña se basa en ejes temáticos muy marcados. ¿Cómo resumiría sus apuestas en agroindustria, energía y turismo?
En agroindustria, el objetivo es dejar de ser solo proveedores de materia prima para otros departamentos. Necesitamos procesar aquí, tecnificar el campo y que el valor agregado se quede en el bolsillo de nuestros campesinos mediante cooperativas.
En energía, debemos masificar proyectos de energías no renovables para bajar las tarifas en los sectores más vulnerables; es inaudito que una familia que no gana un mínimo reciba facturas de 150.000 pesos. Finalmente, el “turismo con identidad” es tener sentido de pertenencia, aprovechar el río Magdalena y las vías férreas para que el Cesar sea tan competitivo como Antioquia o Santander.










