Cuatro meses después de aquella histórica visita, en Boquerón, corregimiento de La Jagua de Ibirico, pocas cosas cambiaron. Quizás disminuyó la esperanza de que las cosas cambien en el corto plazo. Porque las promesas de aquella jornada que se realizó en febrero, bajo el techo desgastado del único coliseo del corregimiento, quedaron en el aire.
Por eso, este jueves, durante una audiencia citada por el representante a la Cámara por el Cesar, Cristián José Moreno, la comunidad se quejó por lo que era un secreto a voces: nada se cumplió, todo quedó en discurso. Incluso, ni las reuniones ni las mesas programadas se realizaron. De allí nació la idea de realizar una audiencia para buscar respuestas ante el incumplimiento.
Durante 11 años una resolución expedida en el 2010 (Resolución 970 del 20 de mayo de 2010) determinó que este corregimiento era un área fuente de alta contaminación por la actividad carbonífera de la región y debían ser reasentados; invertir en este territorio significaba un detrimento para las autoridades.











