Una tensa situación de orden público se vive en el municipio de Río de Oro, sur del Cesar, tras el reporte sobre la presunta retención de dos funcionarios de una empresa petrolera. El hecho ha desatado un fuerte enfrentamiento mediático entre la institucionalidad y los ocupantes de la finca La Pola, predio que se encuentra en el centro de una disputa de tierras.
La Gobernación del Cesar informó que participó en un Puesto de Mando Unificado (PMU) convocado por la Alcaldía local para atender la situación. Según el reporte oficial, el incidente se registró en el marco de los reclamos por la propiedad de la finca, lo que motivó a la administración departamental a oficiar de inmediato a los ministerios de Defensa e Interior, así como a la Agencia Nacional de Tierras, solicitando su intervención ante lo que calificaron como una “acción ilegal”.
En su comunicado, la administración fue enfática al señalar la postura de la mandataria departamental: > “La gobernadora Elvia Milena Sanjuán rechaza este tipo de hechos en el territorio, al tiempo que por su instrucción se acompaña a las familias de los contratistas privados de la libertad”.
La otra versión
Desde el interior del predio en disputa tienen otra versión y niegan la retención. Andrés Villalba, administrador de la Finca La Pola, que permanece invadida desde hace dos años, negó que existan personas secuestradas y aseguró que los señalamientos del secretario de Gobierno, Eduardo Esquivel, buscan estigmatizar a la comunidad. Villalba aprovechó la coyuntura para lanzar duros señalamientos contra la cúpula política del departamento.
“Estamos desmintiendo las palabras de Eduardo Esquivel, secretario de Gobierno, dijo en la radio que teníamos secuestrados, como siempre ha dicho que en La Pola teníamos puros criminales”, aseveró Villalba.
El administrador subió el tono de la denuncia, afirmando que la información difundida por la Gobernación a través de redes sociales es falsa y responde a intereses políticos de alto nivel.
Mientras las autoridades departamentales insisten en la liberación de los contratistas y el restablecimiento del orden, los ocupantes de La Pola se mantienen en su posición.











