El Paso es uno de los cinco municipios del corredor minero del departamento del Cesar. Y a pesar de todas las regalías que ha recibido por concepto de la explotación del carbón, hoy atraviesa una de sus peores crisis en materia de servicios públicos.
En palabras de un habitante que prefiere guardar reserva, tienen que comprar agua hasta para lavar los platos. “Acá llegan vendiendo agua de El Copey y sobre todo de Valledupar”, comenta. Aunque El Paso no tiene agua potable, el sistema de acueducto entregaba a diario el servicio en barrios y corregimientos. Pero desde hace varios meses no llega agua a las plumas. Por eso se repiten las imágenes de personas cargando termos a la espera de que pase un carrotanque y poder acceder al agua.
Pero, ¿por qué no llega el agua? EL PILÓN dialogó con el gerente de la Empresa de Servicios Públicos de El Paso, Empaso, Julio Iván Castrillo, quien dio una radiografía de la situación. Castrillo explicó que el colapso reciente en la cabecera municipal se debe a una cadena de daños físicos en la infraestructura de extracción. Todo empezó con una conexión ilegal que sobrecargó y quemó una de las bombas.











