La situación de orden público en torno a los afiliados de Nueva EPS se agudizó esta semana con una serie de agresiones y amenazas contra funcionarios de IPS y gestores farmacéuticos en Medellín, Ibagué y Bogotá, lo que llevó a la entidad a advertir sobre posibles cierres temporales de servicios de entrega de medicamentos. En medio de la crisis de transición entre operadores farmacéuticos, los trabajadores del sector denuncian violencia física y verbal que pone en riesgo no solo la continuidad del servicio, sino la integridad del personal de salud.
La crisis que atraviesa Nueva EPS a nivel nacional tiene un capítulo especialmente crítico en el departamento del Cesar, donde organizaciones de usuarios advierten un “riesgo inminente” para la continuidad y calidad de los servicios de salud. En una carta enviada al interventor de la entidad, Luis Óscar Gálvez Mateus, la delegada regional de usuarios en el Norte, María Esperanza Arias Callejas, alertó sobre decisiones contractuales que podrían dejar sin atención adecuada a miles de afiliados en la región Caribe, incluido el Cesar.
Alarmas por cambios de operadores y riesgo en la atención
En el documento, fechado en Valledupar el 5 de febrero de 2026, Arias expresa su “creciente preocupación” por las recientes decisiones en la contratación de servicios, especialmente en la red de Atención Primaria en Salud y la operación de medicamentos. La lideresa de usuarios recuerda que en semanas anteriores ya se habían vivido traumatismos severos por la salida improvisada de operadores como Colsubsidio y la suspensión de servicios de Éticos Serrano en la región Caribe por falta de pago.











