Los Juegos Bolivarianos con sus atributos y el escepticismo que generaron están a la vuelta de la esquina.
Este martes cuando la antorcha del certamen ingrese a Valledupar, luego de un largo recorrido, marcará el inicio de un evento que moverá toda la economía y que por sobre todo la pondrá en la órbita del mundo deportivo.
Bien lo sabe el alcalde Mello Castro. El mandatario supone que su reputación estará directamente relacionada con la suerte del certamen, por ello sus últimos meses han girado en torno a los bolivarianos.











