Los debates tratados con la razón de la crítica sana, sobre hechos ocurridos en las administraciones públicas, realizados a tiempo, conllevan a soluciones sanas y prontas, por muy grandes que sean o hayan sido las anomalías y errores incurridos por dichos entes, pero no se deben dejar pasar en la aplicación rigurosa de la ley sancionatoria si se demuestra el dolo.
Obras prioritarias son obras, además de necesarias, de ejecución inmediata para soluciones inmediatas, sobre todo si se trata de temas que tienen que ver con la salud, educación, generación de empleo y de beneficio social inmenso, que no esperan por su necesidad relevante; las obras necesarias o básicas en medios pobres como el nuestro, son muchas o todas, pero con el atenuante que por lo menos tienen espera y la afectación social no es tan pronta y se supone que en este caso particular, la Gobernación tiene programadas y respaldadas sus inversiones sociales que se requieren en otros campos: educación, salud, etc.
Hago esta comparación para conceptuar sobre las críticas que se hacen, algunas sin la información suficiente y adecuada, sobre el proceso adjudicado recientemente por la Gobernación del Cesar, sobre el tema del diseño, justificación y procesos legales para la construcción del Centro Cultural de la Música Vallenata (CCMV), sin conocer estudios, planos, proyectos y especificaciones, costos y presupuestos internos, emitiendo conceptos incoherentes con la realidad, dando origen a confusiones en la opinión pública, que hacen que las críticas, más negativas que positivas, cundan por todas partes. Yo tampoco conozco dichos proyectos y procesos, por eso mi opinión como ingeniero civil, que no subestima la seguridad, comodidad, estética y economía de las obras, la baso en el sentido común y en algunos conceptos de largos años de estudios y trajín en estos temas.











