Ya están llegando los turistas a la capital mundial del vallenato para disfrutar de la máxima fiesta de acordeones, que este año es en homenaje al ‘Jilguero de América’, Jorge Oñate. La población flotante, durante la festividad local, hace diferentes inversiones en transporte, alimentación, hospedaje, consumo de bebidas, entradas a diferentes eventos privados y públicos, además de la adquisición de servicios, lo que se traduce en una de las épocas de mayor reactivación económica de Valledupar y otras zonas del Cesar.
En cifras, la directora del Observatorio Socioeconómico de la Cámara de Comercio de Valledupar para el Valle del río Cesar, Diana Medina, aseguró que hasta el año pasado se recibieron cerca 100.000 turistas, y que “cada uno de ellos gastó, en promedio, dos millones de pesos”.
De acuerdo con Medina, ese nuevo capital que entra a la ciudad durante los cinco días en los cuales se desarrolla el Festival, “sirve para mover la economía de otros sectores locales”.











