El ¡Quebulla! Festival – “Teatro pal’ Valle de Upar”, organizado por Maderos Teatro con el apoyo del Círculo de Periodistas de Valledupar (CPV), cerró su primera edición con un balance contundente: funciones a sala llena, público diverso, invitados nacionales y una ciudad que respondió con entusiasmo a la apuesta por el teatro como espacio de encuentro y pensamiento crítico.
Durante cuatro días, del 19 al 22 de marzo, la sala de Maderos Teatro se convirtió en epicentro de la escena contemporánea con obras, foros, clases magistrales y talleres que confirmaron que el drama, en el Valle de Upar, no es un visitante ocasional, sino una necesidad cultural que la ciudadanía está dispuesta a abrazar.
Un festival que superó las expectativas
En su comunicado de cierre, Maderos Teatro destacó que las tres funciones programadas se realizaron a sala llena, con una asistencia masiva que desbordó las previsiones iniciales. La programación incluyó la obra “Fábulas del amor y la tristeza”, creación emblemática del colectivo vallenato escrita por el dramaturgo cubano Ricardo Muñoz Caravaca y dirigida por Deiler Díaz, además de las propuestas invitadas “La madre del frente eterno” del Estudio a Cuestas (Cartagena) y “Efímero” de Casa del Silencio (Cali).
A sala llena se vivió la presentación de “Fábulas del amor y la tristeza”, obra emblemática de Maderos Teatro que abrió la primera edición del ¡Quebulla! Festival. Foto: Cortesía.
“Fue un festival maravilloso, se rebasaron las expectativas tanto de las obras como de los espectadores. La gente asistió masivamente a las funciones, a las clases magistrales y a los talleres. Ahora nos queda la tarea de crecer, de llegar a colegios y plazas públicas, y de buscar recursos para que cada versión sea más grande y mejor”, afirmó el director de Maderos Teatro, Deiler Díaz, al cierre del encuentro.
Además de las funciones nocturnas, el público participó en espacios de formación que aportaron una dimensión académica al festival, con clases y laboratorios escénicos orientados por las compañías invitadas, fortaleciendo así las capacidades técnicas y creativas de actores locales, estudiantes y aficionados.
“Fábulas del amor y la tristeza” a FIAV
La apertura del festival estuvo a cargo de “Fábulas del amor y la tristeza”, pieza que ha marcado la trayectoria reciente de Maderos Teatro. La obra entreteje tres relatos donde el amor, la soledad y la desventura se cuentan desde el cuerpo, los objetos y la metáfora, con escenas tan potentes como aquella en la que el maestro Asudiamsan pregunta: “¿A qué es igual una libra de esperanzas con otra de desilusiones?” y Aurora, la muñeca que pronto será mujer, responde: “A dos libras de sacrificio”.
Esta producción, que ya había sido noticia por su selección al Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV) Bogotá 2026, sirvió como carta de presentación del festival y como muestra del lenguaje poético y físico que Maderos ha consolidado en sus 10 años de trabajo.
Apoyos y alianzas que hicieron posible la primera edición
El ¡Quebulla! Festival fue posible gracias a la convocatoria del Programa Nacional de Concertación del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, que otorgó recursos para el diseño del primer piloto, y al respaldo de entidades locales que se sumaron a la iniciativa.
La Biblioteca Departamental Rafael Carrillo Luque aportó recursos para transporte de una de las compañías invitadas y el CPV no solo apoyó la difusión del festival, sino que reafirmó su compromiso de impulsar proyectos culturales que promuevan memoria, pensamiento crítico y encuentro social.
Entre aplausos y butacas ocupadas, Maderos Teatro vivió cuatro días de fiesta escénica con el primer ¡Quebulla! Festival, consolidando a Valledupar como nueva parada para las artes escénicas en el Caribe colombiano. Foto: Cortesía.
Estas alianzas permitieron mejorar las condiciones de las agrupaciones invitadas y demostrar que, aun con limitaciones técnicas e infraestructura teatral incompleta, Valledupar puede albergar un festival sólido y con proyección.
Lo que viene después de la bulla
Tras el éxito de esta primera edición, Maderos Teatro anunció que iniciará una gira nacional con presentaciones en ciudades como Barranquilla y Bogotá, mientras mantiene una programación permanente en su sala y diseña una segunda versión del festival con mayor alcance comunitario.







