EL VALLENATO

París era una fiesta: «El hambre es una buena disciplina, y enseña mucho»

El desembarco de Ernest Hemingway en París fue vivido como una epifanía. Al “llegar a todo aquel nuevo mundo de la literatura”, cual don Quijote, pasaba las noches en claro inmerso en el mundo maravilloso de la recién traducida literatura rusa del siglo XIX: «…Por mucho tiempo solo estuvieron los rusos».

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“Si tienes la suerte de haber vivido

en París cuando joven, luego París te

acompañará, vayas a donde vayas,

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