Por: Alfredo José García, Betan / @dimebetan
En medio de la misa de exequias de Darío Pavajeau Molina, celebrada este domingo en la iglesia La Concepción de Valledupar, no solo hubo espacio para las lágrimas y la despedida. También reaparecieron algunas de las anécdotas que marcaron la historia del vallenato.
Entre ellas una que, con el paso de los años, se convirtió casi en leyenda: las morocotas de oro que terminaron financiando el acordeón de Nicolás ‘Colacho’ Mendoza. La historia fue recordada por Efraín Quintero Molina, vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y primo hermano de Darío, quien evocó algunos de los episodios más representativos de la juventud que compartieron.










