Después de pasado el mediodía en San Juan del Cesar, La Guajira, y cuando el sol desempeñaba mejor su oficio se llegó a la casa ubicada en la carrera 10 número 4-27. Al tocar la puerta apareció saludando Dalia Esther Zúñiga Vega, madre del acordeonero Juancho Rois. En esta ocasión volvieron a hacerse presentes las lágrimas y esos recuerdos que continúan latentes.
Sin más preámbulos, dijo: “Esa corona como Rey Vallenato Vitalicio que recibió con orgullo mi nieto (Juancho Rois Dereix) por parte de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, en nombre de su papá Juancho Rois, me llenó el corazón. Que gran honor por tanto que Juancho sacó adelante este bello folclor. De verdad, estoy muy agradecida”.
Juan Humberto Rois Zúñiga dejó una sonora historia musical donde sus acordeones fueron los principales protagonistas llamando la atención, cuando ponía a cabalgar sus dedos por el teclado de su amado instrumento. Era toda una sensación y por ese motivo sus notas continúan ocupando un amplio espacio en el mundo vallenato.










