En medio de un evento cristiano en Córdoba, el artista vallenato Iván Zuleta ‘abrió’ su corazón y contó su testimonio sobre su conversión y encuentro espiritual. “Quiero compartirlo con ustedes. Definitivamente Dios convierte el lamento en baile y el llanto en alegría”, fueron las palabras con las que inició Zuleta.
“Vengo de una dinastía musical. A la edad de 17 años comencé a grabar con un hombre muy grande en talento y en gracia como lo es el gran Diomedes Díaz. Comencé a conocer la fama antes que la cédula de ciudadanía, gané aplausos, pero también con eso vinieron los excesos y los abusos con la salud, hasta el punto de que me hablaban y creía que porque era reconocido en el gremio musical era intocable, pero intocable solo es Dios, nosotros los hombres somos débiles por naturaleza”, reconoció el artista.










