Por: José Alejandro Martínez / EL PILÓN
Fonseca tiene una relación particular con Valledupar. No se trata únicamente de una conexión profesional construida a través de la música vallenata. La ciudad, sus músicos, sus compositores y sus parrandas también hacen parte de la historia personal y musical del artista bogotano.
Desde muy niño, el cantante creció escuchando al Binomio de Oro, Los Hermanos Zuleta y Diomedes Díaz. Con el paso de los años, ese sonido se convirtió en una de las principales influencias de su carrera y el acordeón terminó ocupando un lugar permanente en sus producciones.











