Se fue el maestro Piero. Me cuesta pensarlo en pasado. Hace apenas unos días lanzamos juntos El Regalao. Después de tantos años de conocernos, de intentar hacer una canción juntos y de algunas que quedaron en el camino, finalmente lo conseguimos. Y fue en vallenato.
Conocí a Piero hace unos doce años, cuando yo vivía en México. Después, ya en Colombia, seguimos en contacto. Tuve la oportunidad de acercarlo a algunas personas de la industria y también de abrirle las puertas de SAYCO, de la mano de la maestra Rita Fernández Padilla.
En 2015 le propuse grabar juntos. Me pidió que le enviara canciones. Le mandé El mercado de la desilusión. No lo convenció. Años después, cuando la escuchó terminada, me dijo:
—¡Andrés! En esa canción hubiera estado genial haber participado… La frase quedó dando vueltas.










