Hace 29 años Diomedes Díaz contó en la canción de su autoría ‘Un canto celestial’ que el acordeonero Juan Humberto Rois Zúñiga, le había hecho un bonito regalo llenándolo de la más grande alegría. Se trató de una estatua de la Virgen del Carmen y además reveló el lugar donde la tenía. “Me regaló Juancho Roís la virgen, me regaló la Virgen del Carmen, y ahora, la tengo en Carrizal, la tierra, donde yo nací…”.
En aquel momento y con esa pista había que ir a buscarla y el recorrido se inició en Valledupar llegando a San Juan del Cesar, La Guajira, después al corregimiento de La Junta, emprendiendo finalmente el camino a Carrizal. Para llegar a la finca ‘Los brasilitos’ después de abrir el portillo ubicado a un lado de la vía, se recorrieron exactamente 20 minutos a pie, pasando por un camino agreste y quebrado donde se sentía el olor a campo que se impregnaba en la piel.










