Cuando los primeros intérpretes del vallenato se convirtieron, por obra y gracia de la grabación, en los grandes publicistas del género podíamos encontrar en las producciones musicales realizadas en discos de 78 R.P.M. que de los dos temas grabados en el acetato, uno correspondía a un paseo y el otro a un merengue.
Fue una constante que encontramos durante las décadas del cuarenta y cincuenta del siglo anterior, antes del advenimiento del Long Play o disco de larga duración que admitía seis canciones por cada cara. Entre los juglares de mayor presencia fonográfica en las décadas referidas podemos citar a Guillermo Buitrago, Abel Antonio Villa, Alejandro Durán, Luis Enrique Martínez, Eugenio Geño Gil, Robertico Román ‘Romancito’ y Andrés Landero, por citar algunos, pudiendo apreciar que casi siempre cada paseo venía acoplado a un merengue en aquellas pastas de 78 R.P.M.
Este equilibrio se mantuvo desde los . y encontramos en los primeros ejemplares de este formato seis paseos y seis merengues, como en el primer L.P. de Luis Enrique ‘N° LAC-13’, de la disquera Carrizal de Barranquilla, igualmente en el N° 2001 del sello Fuentes de Cartagena, grabado por José María Peñaranda, y en el álbum LPC-11, de Carrizal, grabado por Armando Zabaleta con el conjunto de Colacho Mendoza también tenemos seis paseos y seis merengues.










