Definitivamente la música vallenata no tiene frontera alguna, dicho de una forma mucho más coloquial, los aires vallenatos viajan libres traspasando fronteras territoriales sin que autoridad alguna los detenga.
Amigos y seguidores del folclor se desplazaron hasta Valledupar, procedentes de varias latitudes de la patria y del mundo, vinieron a presenciar el merecido homenaje brindado a uno de los grandes del vallenato. Israel Romero es sin lugar a dudas el máximo exponente del acordeón en su auténtico ritmo musical, sello impregnado de estilo propio, de su aprendizaje han nacido escuelas de singular importancia que han traído alegría a la patria.










