En pocas horas termina el año o posiblemente comience el nuevo. Nada cambia, y menos la gente que prefiere, pide y reclama lo malo antes de reconocer lo bueno, no importa si es gobernante, periodista, desempleado o maestro de cualquier cosa, con tantos años de violencia en nuestro país, las cosas buenas pocas veces las aplaudimos, pero lo malo es nuestra conversación diaria, desde un cachito verde, hasta un cachito de amores, algo tan normal y desestresante para las partes que forman parte de las tres vidas de que habla García Márquez, la pública, la privada y la secreta, esta última es la mejor. La que nos llevamos dentro de nuestra alma feliz y escondida.
El alcalde de Valledupar y el gobernador del Cesar dejan buenas obras, por supuesto queremos y necesitamos más, pero ya les cuento, estamos de fiesta y por lo tanto hablemos de bochinche. La mejor del año para los comunicadores es la que organiza el CPV, Círculo de Periodistas de Valledupar, ahora cambia de figura geométrica y pasa a ser Escaleno…
Si miramos bien el tema, los hombres fueron un desastre en vestidos, viejas guayaberas, algunas raídas por el uso, pero que camufladas por la noche pasan inadvertidas, Zapatos del callejón de Pedro riza, pero elegantes creen ellos. En mi caso fui al encuentro, consciente de mi vestido sin combinación alguna, fui el primero en salir y desde afuera vi entrar una a una a las participantes.










