Aunque no ha perdido la manera agradable de su trato, la tristeza se le nota y una que otra lágrima se pasea constantemente por su rostro. Él, quiere que vuelva la normalidad a su vida después de ocultarse en la penumbra de lo prohibido donde ha caído en varias ocasiones. En esa encrucijada, desea de corazón que no se vuelva a repetir la triste historia.
La nueva casa del rey vallenato Julián Rojas Teherán es la sede de la Fundación Hombres de Bien, ubicada en las afueras de Valledupar, donde llegó para darse una nueva oportunidad y lo han acogido con el mayor cariño, sabiendo que todo está en las manos de Dios y de su propia voluntad.
Después de presentar a su nueva familia, se sentó a hablar de lo suyo de manera clara, precisa, concisa, y con el corazón en la mano.










