La escasa literatura que encontró hace 20 años el compositor Roberto Calderón sobre la música vallenata, cuando visitó la biblioteca de la Casa de la Cultura de Valledupar, alimentó una idea que vio la luz el pasado sábado en el sur de La Guajira.
Calderón cuenta que, en aquella ocasión, fue a buscar unos libros para leer sobre el folclor vallenato y solo se encontró con dos; uno de ellos escrito por Consuelo Araújo Noguera.
Desde entonces, siempre rondó en su cabeza la necesidad de crear un lugar cuya especialidad fuera la documentación sobre las raíces de las composiciones vallenatas.










