Armando Zabaleta, insigne compositor y cantante de música vallenata, recordó en una entrevista concedida a Julio Oñate Martínez que, siendo niño, lo llevaron de El Molino, donde nació en 1926, a Villanueva, porque era inquieto y se mandaba solo. Y mientras crecía, en esa localidad trabajó como ayudante de construcción y comenzó a desarrollar su obra musical.
“Tenía dieciocho años cuando empecé a componer canciones, pero no me atrevía a cantarlas por temor a que se burlaran de mí. Mi interés por la composición surgió cuando a mi mente llegaban letras de canciones que nunca había escuchado. Luego, se me ocurría una melodía acorde con lo que estaba creando y la aprovechaba para hacer una canción”, recordaba Armando Zabaleta.
Su primera obra musical fue ‘La sujeción de Emiliano’, cuya autoría solo fue reconocida tiempos después de que la compuso, ya que por su temática se la acreditaron a Moralito, tanto que Emiliano le respondió. Eran los tiempos de la afamada piquería entre estos dos juglares, y cuando se decía que Carmen Díaz, recién casada con Zuleta, lo dominaba y le impedía parrandear y tocar el acordeón.










