Gilberto Alejandro Durán Díaz, el primer Rey del Festival de la Leyenda, ostenta un récord que consiste en ser el autor del son más interpretado en el evento. Se trata de ‘Altos del Rosario’. En ese orden siguen la puya ‘Déjala vení’ (Náfer Durán), la puya ‘La fiesta de los pájaros’ (Sergio Moya Molina), el son ‘Pena y dolor’ (Alejo Durán), el paseo ‘La Loma’ (Samuel Martínez) y los sones ‘Mujer incomprensiva’ y ‘Qué bonita que es la vida’ (Adaulfo Herrera).
Como dato curioso Alejo Durán no lo interpretó en la final cuando ganó en el año 1968, pero es el son que tiene un relato sensacional. Es la crónica cantada dedicada a un pueblo inolvidable, a unos amigos inigualables y a hechos que quedaron plasmados para la historia en letra y melodía.
Ese pueblo del departamento de Bolívar, anclado a orillas del río Magdalena, quedó premiado por Alejo Durán, quien vivió allá y siempre sus habitantes fueron agradecidos al considerarlo un ídolo. Además, quedó estampado en el corazón de muchos pueblos, es decir pegado en el alma popular, comenzando por su natal El Paso, hasta llegar a Planeta Rica, donde fue sepultado.






