La pandemia ocasionada por el covid-19 golpeó con alevosía la industria musical y esta sería también una de las últimas en salir de esta situación. El cierre y cancelación de conciertos, giras y festivales, así como la repercusión de las medidas de confinamiento, han bloqueado las principales vías de ingresos de músicos y artistas, compañías independientes, profesionales y técnicos que trabajan con ellos.
En un tiempo dominado por una pandemia que redujo a cero los espectáculos en vivo, los compositores, intérpretes y representantes de la música manifiestan la necesidad de reinventarse, buscando otras alternativas para solventar los daños económicos ocasionados por el coronavirus, aseguran incluso realizar serenatas y conciertos virtuales a muy bajo costo como una manera de seguir generando ingresos.
“El gremio de la música en general ha sido uno de los más perjudicados porque nosotros vivimos del aplauso de la gente, del consumo de las entradas y de las fiestas privadas e institucionales. Luego, al prohibirse las fiestas numerosas por la pandemia, nuestras economías decayeron”, afirmó Adolfo Maestre, compositor vallenato, agregando: “El músico es un ser libre y necesita estar en contacto con la gente, con los viajes, con los conciertos”.









