El 5 de febrero de 1972 un avión con matrícula HK-1139 de la empresa Transportes Aéreos del Cesar se accidentó en la Serranía de Perijá minutos antes de aterrizar en el aeropuerto Alfonso López de Valledupar, causando la muerte de 15 pasajeros y 4 miembros de la tripulación.
La aeronave despegó del aeropuerto El Dorado de Bogotá y debía aterrizar en la capital del Cesar en horas de la mañana. El tiempo pasó y la incertidumbre se apoderó de los familiares de los pasajeros quienes estaban atentos a su reencuentro. Se especuló inicialmente que había sido secuestrado y estaba en Cuba, pero esta versión fue desmentida por el gobierno cubano.










