Este domingo 2 de noviembre, desde tempranas horas de la mañana, cientos de vallenatos se desplazaron hasta el cementerio Jardines del Ecce Homo de Valledupar para conmemorar el Día de Todos los Difuntos. Una fecha en la que familiares y amigos visitan las tumbas de sus seres queridos para rendirles homenaje y orar por sus almas.
Algunos con sillas, cavas con hielo y comida empacada, pasaron la mañana y la tarde de este día alrededor de la tumba de sus seres queridos, recordando los momentos que vivieron en su compañía y lo mucho que los extrañan. Este fue el caso de la ciudadana María Hurtado, que, cargando una silla en la espalda, vino a cantarle a su hijo.
“Yo visito a mi hijo todos los domingos y en especial el Día de Todos los Difuntos. A él le gustaba mucho la música de alabanza y por eso siempre me traigo una silla para estar cómoda mientras le canto. Hay gente que trae comida y se pasa la mañana visitando a sus difuntos”, manifestó Hurtado.










