Las rejillas de la fuente que están ubicadas sobre el piso en la parte posterior de la tarima ‘Francisco el Hombre’ de la emblemática Alfonso López de Valledupar ‘brillan por su ausencia’. A simple vista se observa cómo han ido quedando los orificios sin ningún tipo de protección.
Estas rejillas son de metal y cubren las perforaciones por donde sale el agua cuando la fuente está en funcionamiento.
Algunos moradores de la plaza manifestaron que esta situación se ha presentado desde hace tiempo, algunos consideraron que se ha ido deteriorando y otros opinaron que los dueños de lo ajeno se las llevaron.










