El Gobierno nacional modificó el régimen especial para la atención en salud de los profesores de Colombia. Dentro del nuevo modelo se cambiaron los operadores, por ejemplo, que entregaban los medicamentos a los docentes.
Sin embargo, estos cambios han generado traumatismos en todo el país. La semana pasada, un grupo de profesores del departamento de Boyacá viajaron a Bogotá para protestar por la mala prestación del servicio de salud. Valledupar no fue la excepción.
EL PILÓN conoció la queja de varios docentes por la mala atención, por ejemplo, en la nueva droguería, donde no hay ni sillas para esperar. “El primer nivel de atención lo maneja SAMI. Es una locura. No tienen capacidad instalada para los profesores. Dejan a los profesores por fuera porque la infraestructura es pequeña. No tienen organización para autorizar lo que el paciente necesita”, señaló una docente bajo reserva.










