Lleno de ilusión y nervios, Víctor Johan, un niño de 10 años, viajó desde Chiriguaná, Cesar, hasta Valledupar, para conocer las instalaciones del Batallón de la Popa, perteneciente al Ejército Nacional. El recorrido lo hizo junto a su madre Kelly Palomino, y sus dos hermanos también menores de edad.
Todo se originó cuando entró en un proceso de restablecimiento de derechos a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, seccional Cesar, debido a que ha tenido problemas de vulneración en el entorno donde reside, y de salud, lo cual ha ido superando con la ayuda y acompañamiento psicosocial.
Fue así como realizó dibujos y escribió una carta al teniente coronel, Jaime Arturo Royero Jaime, comandante del Batallón La Popa, indicándole que además de conocer la guarnición militar quería ser soldado de la patria cuando cumpliera la mayoría de edad.










