En octubre de 2002, los esposos Alfredo Maestre y Piedad Cuello salieron de Valledupar rumbo a Israel con el objetivo de encontrar mejores oportunidades. Una vez establecidos en ese país, cuentan, tuvieron el sentir de evangelizar.
Ambos son cristianos, miembros de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia. “Sentimos la necesidad de predicar el evangelio porque nuestra iglesia no estaba presente”, contó Alfredo Maestre.
22 años después, a finales del mes de septiembre regresaron a Colombia, justo antes de que se recrudeciera el conflicto entre israelíes y palestinos. En tierras judías dejaron sembrada la semilla, como aseguran, a través de una congregación pentecostal.









