En la mañana del 21 de julio, la entrada de la antigua Clínica Buenos Aires, ahora Elisa Clara IPS, fue escenario de una manifestación protagonizada por cerca de 40 empleadas y exempleadas, la mayoría madres cabeza de hogar, quienes denuncian el no pago de varios meses de salario y condiciones laborales injustas. El grupo, armado con pancartas, pitos y arengas, clamó por respuestas y soluciones, desmintiendo tajantemente que la clínica se halle en quiebra, versión esgrimida por la administración para justificar la deuda salarial.
Trabajadoras de primera línea durante el covid-19
Entre las manifestantes se encontraba Ludaris Patiño Mejía, auxiliar de enfermería y madre de dos hijos, quien resume en carne propia la difícil situación que viven junto a sus compañeras: “Me encuentro aquí afuera de la Clínica Buenos Aires debido a tantas injusticias con todo el personal. No somos este poquito que ves aquí, somos cerca de 40 trabajadores que fuimos despedidos, sobre todo los más antiguos. Nos exigían una renuncia para podernos dar contratación con la nueva empresa”, explicó.










