El anuncio del presidente Gustavo Petro de ordenar la liquidación de las EPS en quiebra cayó como un balde de agua fría entre los trabajadores de Asmet Salud en Valledupar, que ya protestan por salarios atrasados y ahora temen perder también su empleo.
El 16 de marzo, en Consejo de Ministros, Petro instruyó a los ministros de Salud y Hacienda a “liquidar todas las EPS que estén en quiebra”, argumentando que la deuda histórica de estas entidades, cercana a 50 billones de pesos, no puede ser asumida con recursos públicos sin poner en riesgo la estabilidad fiscal del país.
En un comunicado conjunto, los sindicatos de trabajadores de Asmet Salud, Emssanar y Famisanar advirtieron que detrás de esa decisión hay más de 6.100 empleados y cerca de seis millones de afiliados en 15 departamentos, muchos de ellos en territorios donde “no existe una alternativa inmediata de atención”.










