VALLEDUPAR

La paradoja laboral de Valledupar: crece la burocracia y cae la industria

Esto significa que, en diez años, la nómina estatal y de servicios sociales creció en casi 10.000 puestos, consolidándose como uno de los mayores empleadores de la ciudad.

web-En Valledupar creció el empleo público en los últimos 10 años

web-En Valledupar creció el empleo público en los últimos 10 años

canal de WhatsApp

Aunque Valledupar ha logrado reducir sus cifras de desempleo en el último año, una radiografía más profunda del mercado laboral revela un cambio estructural en la última década: la ciudad depende cada vez más del empleo público y menos de la producción industrial.

Según el último reporte del DANE, correspondiente al trimestre móvil de septiembre a noviembre de 2025, la capital del Cesar tiene hoy una población ocupada de 202.000 personas. Sin embargo, al comparar estas cifras con las de hace diez años (2015), queda en evidencia que el motor del empleo ha cambiado de combustible.

Más oficinas públicas, menos fábricas

El dato más revelador del análisis es el comportamiento opuesto entre el sector estatal y el manufacturero. Mientras que el empleo en el sector público se disparó, la industria manufacturera perdió terreno.

En enero de 2015, el sector de Administración pública, defensa, educación y salud generaba cerca de 24.929 puestos de trabajo. Una década después, esa cifra ha escalado a 34.229 empleos. Esto significa que, en diez años, la nómina estatal y de servicios sociales creció en casi 10.000 puestos, consolidándose como uno de los mayores empleadores de la ciudad.

Recomendado: Se redujo el desempleo, pero Valledupar es la segunda ciudad con mayor informalidad en Colombia

En la otra orilla, la Industria manufacturera ha sufrido un retroceso silencioso. En 2015, las fábricas y talleres de la ciudad empleaban a 14.836 personas. Hoy, esa cifra ha bajado a 13.148. En lugar de industrializarse, Valledupar ha perdido casi 1.700 empleos en este sector productivo, lo que plantea interrogantes sobre la diversificación real de la economía local.

¿A qué se refiere el Dane?

Para entender la magnitud de estas cifras, es necesario aclarar qué mide el DANE en cada categoría. Cuando la entidad habla de ‘Administración pública, defensa, educación y salud’, no se refiere únicamente a los funcionarios de la Alcaldía o la Gobernación. Este ‘saco’ estadístico agrupa a tres grandes fuerzas laborales: 1) Los servidores del Estado (incluyendo policías, militares, jueces y administrativos), 2) Todo el personal del sistema educativo (profesores de colegios y universidades, públicos y privados) y 3) Los trabajadores de la salud (médicos, enfermeras y administrativos de clínicas y hospitales). Es decir, el crecimiento en este rubro refleja un aumento en la contratación estatal, pero también una mayor demanda de servicios sociales básicos.

Recomendado: Estudio revela que los vallenatos creen que es más fácil emprender que encontrar trabajo

Por otro lado, el renglón de ‘Industrias manufactureras’ engloba a todos aquellos negocios dedicados a la transformación física o química de materiales para convertirlos en nuevos productos. En el contexto de Valledupar, esto incluye desde las grandes plantas procesadoras de lácteos o materiales de construcción, hasta las microempresas locales como panaderías, talleres de confección de ropa, ebanisterías y fábricas de muebles. Que este sector pierda empleos significa que la ciudad está transformando menos materia prima y, por ende, perdiendo capacidad de generar valor agregado local.

El entretenimiento y el comercio jalonan la ocupación

No todo es dependencia estatal. Las cifras del DANE también muestran que la vocación cultural y comercial de Valledupar sigue viva. El renglón de Actividades artísticas, entretenimiento y recreación pasó de generar 17.000 empleos en 2015 a 28.000 en 2025, un salto que refleja la fuerza del folclor y el turismo como dinamizadores económicos.

Asimismo, la población ocupada total de la ciudad pasó de 158.000 personas en 2015 a 202.000 en la actualidad. Hay más gente trabajando, sí, pero la pregunta es en qué condiciones.

Aunque la tasa de desempleo bajó a un dígito (ubicándose en 9,8 % en noviembre de 2025), la calidad del empleo sigue siendo la gran deuda. Las cifras indican que Valledupar se mantiene como la segunda ciudad con mayor informalidad de Colombia (65,4 %), superada únicamente por Sincelejo.

Esto sugiere que, aunque el sector público ha absorbido una parte importante de la fuerza laboral formal, la gran mayoría de los vallenatos sigue rebuscándose el día a día en la informalidad, lejos de la estabilidad que ofrecen las industrias que hoy van en declive.

Por: Deivis Caro

Temas tratados
  • DANE
  • empleo en valledupar
  • valledupar

TE PUEDE INTERESAR