Luego de una visita a la estación de Policía La Permanente de Valledupar, el defensor del pueblo, Carlos Camargo Assis, se refirió a la grave problemática que afrontan los privados de la libertad, por cuenta de las vulneraciones y falta de garantías de derechos, en los lugares de detención temporales, lo que genera un problema de orden público para ellos mismos y para las comunidades aledañas.
“El hacinamiento en los Centros de Detención Transitoria (estaciones de Policía y Unidades de Reacción Inmediata, URI) es una bomba de tiempo”, señaló el defensor.
Detrás de esta advertencia, el defensor se refiere a situaciones como la que se presentó el pasado mes de mayo en el establecimiento carcelario de Valledupar, donde se registró un motín que resultó con 35 personas heridas y generó riesgo para la población aledaña a la estación.
“El principal problema es el hacinamiento que incrementa la vulneración de los derechos humanos y los mínimos vitales como la alimentación y la salud de los privados de la libertad, eso genera que los detenidos tengan comportamientos agresivos. Por meses hemos registrado que las estaciones de policía y las URI no reúnen las condiciones para una vida en reclusión y existen altos niveles de hacinamiento que como en el caso de la Estación de Policía El Terrón en Cali supera el 4.000 %”, indicó Camargo Assis.










