El diario EL PILÓN dialogó con el presbítero de la ciudad de Valledupar, Jesús Alberto Torres Ariza, sobre cómo recibió la noticia de haber sido nombrado por el Papa León XIV como nuevo obispo de la Diócesis de San José del Guaviare. Así como también los retos que asumirá como obispo en esta zona del país marcada por la violencia, su camino en el sacerdocio, su familia y su fe.
¿Cómo recibió este nombramiento?
Bueno, con sorpresa y temor. Fue una decisión que tomó el Santo padre de encomendarme esta diócesis. Con temor en cuanto a que es una gran responsabilidad, es una diócesis misionera en la que hay muchísimo trabajo por hacer y tiene una situación social bastante fuerte por la violencia, por la realidad de los campesinos y de los indígenas, a la que tenemos que responder con muchísima altura.
¿Cuándo se trasladaría al Guaviare y cómo será todo ese proceso?
Bueno, el santo padre me da tres meses para la ordenación y la posesión. La idea es que entre el 10 y el 17 de enero se realice la ordenación episcopal aquí en la catedral, y una semana después viajar a San José del Guaviare para la posesión.










