Dos cañones de guerra que apuntaron hacia el horizonte de la plaza del edificio de la gobernación del Cesar fue la insignia que representó los 212 años del Día de la Independencia nacional que se conmemoró este miércoles en Valledupar.
La artillería, custodiada por los soldados del Ejército, más que ser un punto de atracción para los ciudadanos que celebraron el triunfo de la libertad, significó la época de la conquista y la colonia que afrontaron hasta con su propia vida los héroes de la patria.
Esos mismos que un día como ayer, pero de 1810, planearon llegar a la vivienda del comerciante español José González Llorente con la excusa de pedir un florero prestado y ante la negativa generar una revuelta.










