La campaña al Congreso en el Cesar entró en su fase contable. Tras el rugido de las maquinarias en las urnas el pasado domingo, ahora llega el momento de la disputa millonaria: el dinero que el Estado debe devolver a los partidos y candidatos por cada sufragio obtenido. En este escenario, Ape Cuello se consolida como el gran gerente electoral del departamento, convirtiendo su caudal de votos en una operación financiera de alta precisión.
Para estas elecciones de 2026, el Consejo Nacional Electoral fijó que cada voto válido para la Cámara de Representantes se paga a 8.433 pesos. Al aplicar esta tarifa a los resultados oficiales, las cifras de Cuello son contundentes. Con los 94.666 sufragios que obtuvo a su favor, la campaña del líder conservador tiene derecho a reclamar una reposición bruta de casi 800 millones de pesos ($798.318.378).
Este monto se convierte en una fuente de financiación que deja al representante en una posición envidiable. Según los reportes de la plataforma Cuentas Claras, Cuello registró ingresos por cerca de 900 millones de pesos. Si el organismo electoral aprueba la totalidad de sus soportes, la reposición de votos cubriría casi el 88 % de los recursos movilizados, dejando su campaña prácticamente pagada con dineros públicos.










