En Valledupar existe un lugar donde todos los niños son iguales y están unidos por el lazo de las historias, cuentos y juegos: el Centro Cultural Banco de la República. Amparo Bello, gerente del Banrepública, comparte la historia de “nuestra usuaria más fiel, todos los días está aquí”, una niña de seis años llamada María Celeste, quien es llevada diariamente por su abuelo, Juan Carlos Ojeda, un embolador del centro de la ciudad.
Ojeda menciona: “En su barrio (María Celeste) ya no tiene el mismo temperamento. Porque ella, cuando está con los niños aquí, se relaciona con ellos y me habla lindo; me da una versión nueva, bonita. Pero cuando llega del colegio, me habla de unas cosas que me dejan alarmado. Un colegio que está en la zona de tolerancia de aquí de Valledupar”.









