Durante décadas, Valledupar creció sin que sus propios documentos oficiales supieran exactamente dónde empezaba un barrio y dónde terminaba otro. Aunque el Plan de Ordenamiento Territorial mencionaba los nombres de los sectores, no existía un mapa que trazara sus fronteras reales en las calles. Para corregir este vacío, la Oficina de Planeación Municipal, bajo la dirección de Laura Garrido, elaboró un nuevo diagnóstico territorial que EL PILÓN conoció en detalle.
El documento funciona como una radiografía actual del suelo urbano. Tras revisar las licencias de construcción y hacer recorridos por las comunas, el equipo técnico determinó que la ciudad está dividida hoy en 515 sectores urbanísticos.
De esa cifra total, la gran mayoría corresponde a las zonas donde vive la gente: 441 áreas son netamente residenciales, desbordando los límites que se habían pensado a finales de los años noventa.






