“Una sensación de desespero me recorre el cuerpo, me revuelvo en la cama tratando de arrancármela con las sábanas. Fijo los ojos en la pared y difícilmente veo el color de la pintura, la oscuridad me acosa, expectante a mi siguiente movimiento. Miro el reloj y son pasadas las 12 de la noche. La busco a tientas en la almohada y me pego a su espalda, una noche más con tu compañía insomnio”.
Así son las noches de Yenis Polanco, una madre de dos hijos que desde hace dos años tiene dificulta para conciliar el sueño. Esta vallenata con cara despreocupada, pero con unas ligeras ojeras marcadas, está viviendo lo que podría ser para muchos una de las peores afecciones, el insomnio.
“Yo sufro de la tiroides desde que tenía 13 años. El médico me dijo que por ello estoy teniendo problemas para dormir. Yo duermo una o dos horas en la noche y a pesar de que no duermo las ocho horas que recomiendan, en el día no me da sueño así tenga una jornada laboral muy fuerte”, dijo animada esta estilista que por su trabajo puede estar de pie hasta seis horas al día.









