Valledupar enfrentó este jueves una jornada marcada por una advertencia de calor excesivo. Aunque los termómetros marcan 34 grados centígrados, factores como la humedad y el viento reducidos elevan la sensación térmica hasta los 43 grados.
A este panorama sofocante se suma un peligro silencioso: la ciudad registra un índice de radiación ultravioleta de 12.1, un indicador que los sistemas meteorológicos clasifican en la categoría de extremo.
La radiación ultravioleta es la energía invisible que emite el sol. Para medir su impacto en la salud humana, se utiliza un índice internacional que advierte sobre la intensidad de los rayos que logran atravesar la atmósfera.










