Este lunes 6 de febrero, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió a Turquía y Siria, dejando más de 2.300 personas muertas. Se teme que la cifra pueda aumentar en las próximas horas debido a que miles de personas han resultado heridas y a que muchas siguen aún atrapadas entre los escombros.
“Estábamos durmiendo cuando sentimos un fuerte temblor de tierra (…) Con mi mujer y mis hijos corrimos hacia la puerta de nuestro apartamento del tercer piso. Cuando la abrimos, todo el edificio se desplomó”, dijo uno de los sobrevivientes de Siria.











