Hace cuatro años, el 16 de julio, Orlando Andrade, un veterinario de Valledupar, vivió una experiencia asombrosa durante su lucha contra una diverticulitis y peritonitis que requirieron una cirugía de alto riesgo.
Para él, su supervivencia sin complicaciones se atribuye a una intervención divina y a su fe inquebrantable en Dios y la Virgen del Carmen.
Durante su proceso de recuperación, Orlando relata haber tenido un encuentro espiritual en el que asegura haber visto una figura misteriosa a tres metros de distancia, a la que describe como “el diablo”.











