El pasado 6 de diciembre, 1.000 funcionarios de la Contraloría General estuvieron en el reconocido restaurante La Plaza de Andrés en una fiesta de fin de año, muy tradicional año a año en empresas públicas y privadas.
Sin embargo, para este año la fiesta tuvo un costo que asciende a 486 millones de pesos, lo que ha generado una gran controversia, debido a que consideran que fue un gasto excesivo.
Entre los costos del transporte, comida, bebidas y las presentaciones del cantante vallenato Jorge Celedón y del humorista ‘Don Jediondo’, el contrato de la celebración, rozó los $500 millones. Pero, además de los artistas en mención, los recibió una papayera, por la que pagaron 2 millones de pesos.











