Los llamados influencers promueven publicidad de todo tipo en sus redes sociales con el fin de obtener recursos, algunos incluso lo hacen sin probar o evaluar el producto que invitan a comprar.
Hace unos meses explotó la noticia de que las empresas Real Business S.A.S, María Camila Morales y Audruy Raúl Ríos, que estaban siendo promocionadas por Yefferson Cossio, ‘La Liendra’, el Sebastucho y otros creadores de contenidos, estaban ‘fichadas’ por la Superintendencia de Sociedades por su presunta captación de dinero ilegal.
Al parecer, las empresas pedían desde $100.000 hasta $50 millones, con la promesa de multiplicar el capital rápidamente, a través de rentabilidades fijas de entre el 3 y el 9% en tan solo 12 meses, más el retorno del dinero puesto. A la voz de multiplicar dinero, fueron muchas las personas que confiaron en la recomendación de los influencers y decidieron invertir, no obstante, terminaron presuntamente estafados.











