Una tragedia estuvo a punto de ocurrir el pasado sábado, en la cancha José Fernando Cuadrado del barrio Las Flores, luego que uno de los arcos móviles del escenario deportivo cayera sobre la humanidad de un menor de 10 años quien acompañaba a su padre a un encuentro deportivo.
Los hechos sucedieron justo al finalizar el partido entre el Equipo Azul de Valledupar y Juventud Pacífica, por la quinta fase de la Primera C del fútbol colombiano.
Según narró Néstor de Ávila, reportero gráfico y padre del menor, su hijo junto a otros niños que allí se encontraban, ingresaron al terreno de juego una vez finalizado el partido para aprovechar los balones y jugar.











