“El gran problema que tenemos los colombianos es que somos muy acomplejados, no nos sentimos orgullosos del lugar de donde somos”, expresó Socarrás.
El primer día de Felva no solo fue institucional: fue una fiesta de emociones, encuentros, miradas, firmas de libros, niños con cuentos bajo el brazo y lectores reencontrándose con la palabra.
Diferentes comunidades hacen parte de esta propuesta basada en los saberes de cada una de ellas, que son plasmadas a través del supra reciclaje o reutilización creativa.